viernes, 28 de mayo de 2021

LA CRIMINALIDAD DEL CONTRABANDO COMO PROBLEMA SOCIAL EN AMÉRICA LATINA

 


CONTENIDO

Introducción

CAPÍTULO I

EL CONTRABANDO DESDE LA CONQUISTA ESPAÑOLA Y SU TRANSICIÓN DURANTE LA CONFORMACIÓN DE LOS ESTADOS REPUBLICANOS

CAPÍTULO II

LA CRIMINALIDAD DEL CONTRABANDO COMO PROBLEMA SOCIAL DEL SIGLO XXI

CAPÍTULO III

EL CONTRABANDO SU VINCULACIÓN CON CORPORACIONES INTERNACIONALES EN DESMEDRO DE LAS ECONOMÍAS NACIONALES

CAPÍTULO IV

RESPONSABILIDAD DE LA SOCIEDAD CIVIL CONTRA EL CONTRABANDO

EPÍLOGO

Introducción

Un país no puede existir sin que se relacione con sus similares por tanto lo hace a través del intercambio de bienes materiales y servicios escasos, buscar medios adecuados para la supervivencia para una mejor calidad de vida. El comercio como factor principal de relacionamiento de los hombres en sociedad desde tiempos remotos hasta nuestros días siempre se halla ligado a los vínculos sociales y de poder político.

El comercio de mercancías influye significativamente en la economía mundial bajo la bandera de la globalización económica, un escenario donde los actores económicos se rigen por reglas comerciales rigurosas que les hace competitivos y desempeñan múltiples funciones sea en la “libertad o restricción de comercio”. Para la actividad comercial de mercancías enmarcadas en la legalidad, no existen limitaciones ni impedimentos que trunquen las relaciones internacionales, su desarrollo en gran medida dependerá de la seguridad jurídica que brinde el Estado.  

El presente trabajo se enfoca específicamente al delito de contrabando como un problema social antes que jurídico de América Latina que desde tiempos de la conquista española, durante la época colonial y por consecuencia en la independencia de las repúblicas lograron perpetuarse en los estratos sociales de mayor representación; como elemento esencial del presente trabajo logré elaborar en base a la historia colonial, a partir de ahí el fenómeno del contrabando de mercancías no deja de seguir siendo un gran problema para los Estados modernos del siglo XXI.        

CAPÍTULO I

EL CONTRABANDO DESDE LA CONQUISTA ESPAÑOLA Y SU TRANSICIÓN DURANTE LA CONFORMACIÓN DE LOS ESTADOS REPUBLICANOS

Etimología. Según el Diccionario de la lengua española, la palabra contrabando proviene del término latino "contra" preposición que denota la oposición o contrariedad de una cosa con otra, y “bando” de blandir, que es edicto, ley o mandato solemnemente publicado de orden superior. Entonces contrabando significa acción o comportamiento contrario a una ley o a un edicto dictado en un origen determinado.

El término contrabando acentúa su posición en el tráfico y comercio de “mercancías” a escala internacional, que por su importancia es preciso enunciar ciertas definiciones puesto que tienen incidencia mayor en el ámbito jurídico, al respecto cabe señalar el aporte de Luis MI. Sánchez Días de su obra “Aduana del Siglo XXI Criminalidad del Contrabando” en su comentario “Comercio o producción prohibidos por la legislación vigente”, el autor describe diáfanamente que la criminalidad no sólo es el comercio ilegal sino también la producción con fines ilícitos.

Máximo Carvajal Contreras en su obra “Manual de Derecho Aduanero” (Editorial Púrruas S.A. Ed. 1995) señala que contrabando es todo lo que se hace contraviniendo una disposición de ley. Es el acto u omisión que tiende a sustraer mercancías y efectos de la intervención aduanera. En el contrabando, dice este autor, citando a Pedro Fernández Lanane, existe la clandestinidad, ocultamiento, se obra con dolo, furtivamente. Sin embargo, con relación al ocultamiento lo expresan con mayor claridad los autores José L. Di Fiori y Carlos A. Ferro al decir: “contrabando es cuando a sabiendas, aún sin mediar ardid o engaño introducir o extraer mercancías del territorio aduanero en horas y lugar no habilitados para el efecto”.

Origen. A decir verdad, la historia del comercio no registra exactamente en qué momento y lugar se originó por vez primera el contrabando, sin embargo se puede decir que el contrabando de mercancías estuvo siempre vinculado a la evasión de impuestos o tributos primero en especias luego en dinero. Sin embargo, es que el hombre para la satisfacción de sus necesidades y de sobrevivencia se ha dado cuenta que no todo lo que posee satisface sus necesidades, sino que recurre a otros medios posibles a su alcance para proveerse de recursos, primero el trueque después por dinero metálico y así sucesivamente a través de los siglos.  

El comercio de bienes y servicios implica relaciones sociales, económicas, políticas; hasta religiosas, como veremos más adelante. Nace el comercio en sus múltiples formas dando lugar al surgimiento de los medios de pago en especia o en dinero, el pago de los tributos impuesta por la autoridad superior, por las mercancías extranjeras; por ejemplo en la antigüedad el cruzar por territorio intermedio se debía pagar tributos en la frontera del territorio extranjero. La imposición de estos cargos denominados tributos ha originado en la mente del hombre de comercio la “idea de no pagar dichos cargos impositivos mediante la evasión” con el fin de obtener mayores beneficios en desmedro de la comunidad organizada.

Ahora bien, la comunidad social es organizada tiene normas que regulan las actividades del hombre y sus relaciones con los demás para que haya paz y orden social en la comunidad. El que incurre en la infracción de la ley es castigado con penas severas como la privación de libertad en algunos casos, en otros países el contrabando es considerado como traición a la patria. Por eso, el “contrabando” es la infracción a la ley con independencia de las sanciones que representen el ilícito, vale decir en estricto de la palabra el contrabando es una acción ilegal, por tanto, “delito” tipificado por la norma penal.

En el viejo mundo. Los egipcios tuvieron la legislación aduanera más rigurosa del mundo mientras que los fenicios eran comerciantes y navegantes más destacados de la historia, cruzaban continentes transportando consigo diversas mercancías para el comercio. El comercio de mercancías por su ubicación y representatividad es universal, Aristóteles hablaba ya de los tributos de exportación, quiere decir, que el comercio de los griegos era significativo al igual que para los romanos y de ahí al resto del mundo.

La conquista española: No fue sólo limitada al comercio de mercancías sino a la expansión territorial de la dinastía española más allá del viejo mundo. Los españoles no sólo han manifestado su interés de llegar al oriente sino la de traficar con esclavos negros, con el supuesto descubrimiento de América de 1492, el tipo y el volumen del comercio negrero se había proliferado enormemente, con el Tratado de Tordesillas de 1493 África quedó bajo el Reino de España y se convierte dueño de la ruta hacia Oriente y sus especias del subcontinente brasileño y del comercio negrero. En 1513 el comercio de negros era libre pero con el pago del “almojarifazgo” que significa “derecho de aduana”. En 1534 dos negros esclavos fueron rematados en subasta pública por la autoridad aduanera en las provincias del Río de la Plata, primer comiso y remate  aduanero de mercancías en la vida de don Pedro de Mendoza.        

América colonial. Es preciso señalar históricamente que el pago de los tributos, su exigibilidad de rigor, su fuerza de coerción y su penalización por el incumplimiento se dio en la legislación europea propagándose por el nuevo mundo. En la época precolombina América era un mundo distinto, habitada por culturas, como ser los incas, mayas, aztecas, etc. Para estas culturas el comercio no era el modo de sobrevivir menos el afán de obtener utilidades, no existen antecedentes que la historia registre hechos comerciales antes del descubrimiento de América. Es evidente que podemos afirmar que muchas culturas como los incas se castigaban a quienes cometían crímenes con el Inca, pues, en ninguna parte se dice que los incas castigaban por el delito de contrabando.

El viejo mundo pues era un mundo comerciante y de grandes comerciantes, por ejemplo al veneciano Marco Polo uno de los más conocidos y colosos comerciantes de la época; Cristóbal Colón no tenía la menor idea de descubrir a América su propósito era llegar al Asia Oriental y abrir una ruta de comercio de tejidos de seda y de especies que España los requería. El descubrimiento casual de Colón llevó a que volviese no con fines de comercio sino de conquista territorial con avezados hombres y junto a ellos la iglesia católica siempre presente con el propósito de evangelizar a todos aquellos que encuentre a su paso.

Una vez conquistada pasa al dominio de la Corona española se instaura una serie de medidas de control económico, político y religioso. La dinastía española tras conquistas territoriales abre las rutas comerciales y a la vez imponiendo tributos al tráfico de mercancías. En el siglo XVIII la dinastía borbónica subió al poder en España e implantó una política rigurosa de fomento del “Orden y Control” investigación realizada por (Scarlett O´Phelan Godoy. Universidad Católica del Perú precisamente sobre el “orden y control” en el Siglo XVIII. La política borbónica frente a la corrupción fiscal, comercial y administrativa de la época eran incontrolables, estas medidas no se aplicaron exclusivamente a la política económica sino también al orden de control territorial. No es casual, por ejemplo, que los borbones se regimentara en Lima, en la segunda mitad del siglo XVIII, la distribución urbana de espacios territoriales a partir de cuarteles, para cuya conformación fue parcialmente censada y establecida un padrón de habitantes. Era una forma de saber quien vivía encada área de la ciudad. Adicionalmente, y también dentro de la política urbanística se construyeron recintos cerrados para los principales espectáculos culturales y de diversión. Las calles quedaron despejadas de escenificaciones teatrales, peleas de gallos y toros, los que pasaron a llevarse a cabo en el corral de Comedias, el Coliseo de Gallos y la plaza de Acho que hasta el día hoy queda como un monumento histórico de Lima. El objetivo era tener el control a través de estos espacios cerrados que facilitaba  saber quiénes son los espectadores, adonde estaban sentados y, de esta manera, evitar cualquier manifestación social que pudiera escapársele de las manos a las autoridades coloniales.

Volviendo al aspecto económico, se ha afirmado que existía un ola de corrupción política y el desfalco fiscal que se produjo en el período de los Habsburgo, los borbones procedieron a ordenar y sanear la economía, escrito en la obra de Enrique Semo “De la colonia a la independencia: la línea imaginaria entre lo público y privado. La corrupción en México”. CIESAS México 2000. Claro, es oportuno observar que ya hubo intentos por corregir las malversaciones existentes a finales del siglo XVII, con la presencia en el Perú del Virrey Duque de la Plata (1686-89), quien llevó a cabo un censo de los pobladores indígenas del sur andino con la finalidad de ajustar tributos y mitas (Mita: Del quechua mit’a significa turno o semana de trabajo, pues claro era una especie de tributo que pagaban los indios del Perú a la Administración Real Española).

Eh aquí lo interesante, “la ocultación de los tributos”, una de las estrategias más utilizadas y conocidas para evadir impuestos, específicamente el tributo indígena. Los varones indios entre 18 y 50 años eran quienes pagaban como prueba de su vasallaje al Rey de España. Pues vean, en esa época los indios no sabían qué significaba evadir impuestos menos el “contrabando”, fueron los corregidores y los curas españoles quienes dieron la idea de obviar las inscripciones en las listas de tributarios a fin de obtener beneficios personales. De ahí, que los actos delictuosos ya sentaban soberanía en el nuevo mundo, por ello los tributos se quedaba en manos de intermediarios. Los clérigos cobraban directamente tributos a sus feligreses, pero estas contribuciones jamás llegaban a las arcas de la Corona española, es muestra clara de cuán corrupta era la iglesia católica. El ocultamiento de tributarios era generalizado en las poblaciones del virreinato, cuando los padrones de tributarios actualizados entraron en funcionamiento provocaron en varias provincias, eclosiones sociales.

Lo que puso en evidencia el censo en el transcurso del siglo XVIII, fue que si querían mantener una recaudación significativa en el rubro de tributos, habría que incorporar a otros sectores sociales tradicionalmente exonerados de este pago. En el Perú el amplio mestizaje llevó también a elaborar un proyecto para incorporar a otros sectores a la contribución tributaria. Pero la ley no se pudo implementar, en la medida de que al tratar de aplicarla, durante la venida del visitador José Antonio de Areche, en 1777, estallo la ola de intranquilidad social que culminaría con la rebelión de Túpac Amaru. El declive de la población tributaria no se pudo con la inclusión de mestizos y castas en el esquema impositivo. Pero la alternativa de incrementar el ingreso de la Real Hacienda por concepto del tributo seguiría dentro de los planes de la Corona.

Los corregidores y sus repartos de mercancías. La fama de corruptos que se achacaba a los corregidores por el fraude de la ocultación de tributarios y la doble contabilidad de los registros de contribuyentes indios, de manera que se incrementó con la legalización del reparto de mercancías. Las quejas no se hicieron esperar y las acusaciones implicaban que el corregidor anteponía cobros por efectos del reparto a los que correspondían al tributo. Es decir, el corregidor buscaba su enriquecimiento personal en detrimento de la Hacienda Real.

La Corona española comenzó a preocuparse por estos actos de corrupción cuando los mismos indios de la comunidad denunciaron que el corregidor manipulaba lo que se le entregaba por concepto de tributos, transfiriéndolo al cobro de sus repartos. Si bien las comunidades habían llegado a aceptar el tener que tributar al Rey, rechazaban la forma de contribuir al enriquecimiento personal de una autoridad tan antagónica como era el corregidor. Pero los corregidores, amos de las comunidades luego de legalizarse el reparto, recurrieron además a otros mecanismos complementarios para lucrar con su puesto político y expandir su poder económico. Es exactamente lo que en los primeros albores del nacimiento de las repúblicas las aduanas de los países declarados en independencia adopten como especie de acomodos de carácter político y ciertas clases sociales de poder.

Puertos y fraude mercantil. El comercio libre que entró en vigencia en 1778 decretó la apertura de puertos que antes había sido habilitado para el comercio regular. La idea era fomentar el tráfico mercantil pero también regularizar el funcionamiento de puertos que había venido antes operando en la clandestinidad para el tráfico ilegal mercancías incluyendo esclavos. Esta necesidad se vería reforzada con las abiertas denuncias que llevaron a cabo viajeros como Jorge Juan y Antonio de Ulloa en sus célebres Noticias Secretas (1735), donde no dudaron en denunciar sobre el contrabando que venía operando entre los puertos de Manta, Paita y Guayaquil, ubicados al norte del virreinato peruano.

En 1714, por ejemplo, el Virrey Diego Ladrón de Guevara ya había advertido a las autoridades de que en Lima, Callao, Pisco y demás puertos de la costa peruana, se encontraban “muchos franceses con sus almacenes públicos vendiendo ropa a cambio de “oro y plata”, pues esto no le gustaba nada a la Corona española. Años después entrarían en acción los resguardos aprehensores de contrabando, con la finalidad de ejercer control sobre el comercio ilegal. Ya hacia fines del Siglo XVIII el virrey Gil de Taboada observaría que sin bien era complicado impedir el contrabando de naves extranjeras en un territorio tan vasto como las costas que iban de Guayaquil a Chiloé, cubriendo más de mil leguas de extensión, era de vital importancia exigir a los intendentes de Trujillo, Lima y Arequipa “la mayor energía para perseguir a los transgresores y capturarlos con auxilio de las milicias de la costa.”

Las aduanas y el contrabando regional. La creación de dos nuevos virreinatos fue también parte de la política borbónica de controlar en forma más eficiente los territorios de la América española. Así los virreinatos de México y Perú se agregó en 1739 el virreinato de Nueva Granada (que incluía Venezuela, Panamá, Nueva Granada y Quito) y en 1776 el Río de la Plata o Buenos Aíres (que incluía las provincias del Plata, Paraguay, Uruguay y el Alto Perú). Dividir el territorio significaba también estar preparado para defenderlo y de allí que los borbones tuvieran en sus objetivos centrales entrenar una fuerza militar adecuada para que protegiera las fronteras de posibles invasiones y disturbios. Por otro parte, la creación del virreinato de Nueva Granada respondió, entre otras cosas, a la necesidad de garantizar la defensa del estratégico puerto de Cartagena y su región costera.

Para vigilar el tráfico comercial entre estos nuevos virreinatos se vio la necesidad de crear aduanas. El sistema de aduanas ya se había implementado con anterioridad y con cierto éxito en la península. Era una manera de controlar el contrabando existente que arrojaba pérdidas a la Hacienda Real. Posteriormente el proyecto se aplicaría  en la Nueva España bajo la supervisión del visitador don José de Galves.

La instalación de nuevas aduanas provocó protestas desde un inicio. Su propósito era cobrar estrictamente el “almojarifazgo” y la “alcabala” correspondientes a los productos comerciales. Las aduanas además tenían la facultad de dar en arrendamiento de las alcabalas a particulares, al cobro directo de las mismas por parte de la Corona. Para dicho efecto se medían los textiles y se pesaban los comestibles introducidos, verificando que las cantidades declaradas fueran las reales, en la medida que se había hecho una costumbre declarar un monto inferior con la finalidad de pagar menos impuestos, tal como hoy se diría el fraude aduanero. Las autoridades de la aduanas develaron que bajo el pretexto de tratarse de regalos se estaban introduciendo importantes cantidades de vinos o textiles, de esta manera evitar el pago de almojarifazgo. Corregir estas irregularidades implicaba velar por los ingresos de la hacienda real, pero también significaba desatar el descontento de quienes venían comerciando largamente bajo estas coberturas ilegales, lo que hoy pasa con los bagayeros (contrabando hormiga) en las fronteras de América Latina.

En 1780 se crearon aduanas en el bajo Perú, primero en Arequipa y el mismo año de instalar una aduana en el Cuzco. Las protestas no se hicieron esperar pues con la presencia de aduanas en el Alto y Bajo Perú prácticamente se bloqueaba el tradicional y activo tráfico comercial que cubría la ruta del sur andino. Además los cobros del almojarifazgo se hicieron rigurosos y suficiente motivo para el estallido de grandes rebeliones de la época que más tarde se vincularían con ideas políticas de liberación y la revolución en el continente.                 

Albores de la independencia. Era de esperarse, los acontecimientos históricos de la colonización trajo también diversos cambios en la estructura de la monarquía española, la ilustración en América se debe a una especie de reformas imperiales que se dieron en el siglo XVIII promovida desde la Península Ibérica. En América pese a las reformas borbónicas, la iglesia logró mantener el privilegio desde la conquista como instrumento de adoctrinamiento, algo así como una herramienta de control social y político del poder colonial. Como se dijo, el poblamiento de los territorios conquistados habría que controlar y era muy importante la realización de censos.

No hay que olvidar que la iglesia católica su participación fue determinante en todas las instancias coloniales de dominio, y prueba de ello hoy se puede observar físicamente que la casa de los corregidores y el templo católico siempre se hallan juntas en la plaza pública, no casual se debe a una forma estructural de ubicación territorial. Claro, la primera de las sociedades económicas que vio la luz dentro de la monarquía hispánica, fue la sociedad Vascongada, creada en el año 1764 que años más tarde se transformaría en movimientos socioculturales de influencia en la Península.

En América, las sociedades económicas desde el aparato gubernamental de la Corona no sólo su existencia era importante sino motivo de recelo, la creación de las sociedades americanas fue lenta debido a que la vida intelectual menos organizada se debe a la división clases entre criollos superiores y peninsulares, principalmente con la incidencia burocrática de España. El surgimiento esperado de los jesuitas provocó embates con la Corona española, al acentuar los deberes del monarca hacia sus súbditos y negó el principio del derecho divino de los reyes.

A partir del siglo XVIII, la teoría mercantilista fue decayendo de a poco en Europa, en primer lugar los fisiócratas luego los liberales en sentido tal que eran obsoletos muchos de principios, no obstante que en España aún se mantenía hasta finales de la centuria conocido con el nombre “mercantilismo tardío” para referirse a este período de la económica española. No cabe duda, que el pensamiento económico de Europa tuvo siempre estuvo al lado de una fuerte corriente e influyente en el aspecto comercial del continente americano. Por último, estos cambios graduales de las doctrinas económicas en Europa más tarde tendrían que influir necesariamente sobre las prácticas comerciales en América. Eh aquí, se decía que “la mentalidad ilustrada del comercio no era sólo ni principalmente una actividad crematística sino que poseía cualidades civilizadoras”; es decir, se le consideraba un instrumento que fomentaba la tolerancia y la convivencia entre los hombres, y por tanto, como un elemento coadyuvante a la noción de una armonía natural entre los seres humanos.

Estas transformaciones socioeconómicas desde la conquista española en América como todo proceso evolutivo social gestó nuevos actores independista liberales que provocó movimientos revolucionaros entre la nuevas clases sociales que ya existían en América de entonces, en contra de la fuerzas reales de la Corana, y que más tarde surgirían las nuevas repúblicas; un comercio bien enraizado en una casta social criolla y con mentalidad siempre puesta de hacer comercio y no pagar tributos, es decir el contrabando de mercancías dio lugar al nacimiento de una clase social con poder político y burocrático vinculada a la corona española.                        

CAPÍTULO II

LA CRIMINALIDAD DEL CONTRABANDO COMO PROBLEMA SOCIAL DEL SIGLO XXI

En el contexto del “contrabando” a lo largo de la historia americana desde la colonización española, y durante los siglos de su dominio el problema del contrabando fue adquiriendo espacios importantes en ámbito de la criminalidad del delito y es menester señalar.  

Definición de criminalidad. La criminalidad es un fenómeno universal y tan antiguo como la misma especie humana, se entiende como un conjunto de acciones consideradas ilegales, es decir contrarias al orden legal establecido y que son perseguidas por la policía-control estatal- y castigadas por la justicia.

Pues bien, aproximando el concepto de contrabando con la idea de criminalidad como tal podríamos ubicar en dos postulados fundamentales. Primero, es el conjunto de elementos que permiten que una acción sea considerada como criminal, y Segundo, se entiende la criminalidad como el número de delitos criminales que se han cometido en un lugar determinado a lo largo de un período de tiempo, por ejemplo se tiene en la época de la conquista española no sólo se trajo del viejo mundo la idea abrir rutas comerciales, sino también el fraude, la idea de evadir los impuestos aduaneros “almojarifazco”. Sin duda, este último postulado es el más común, vale decir, utilizado por los diferentes medios de comunicación y las autoridades utilizan el índice de criminalidad como un dato importante para valorar la seguridad en un territorio determinado.

La evolución de la criminalidad del contrabando a través de la historia siempre fue considerada como un parámetro fundamental para comprender una realidad política y una realidad social al mismo tiempo. Hay que partir de hechos concretos y verificables desde tiempos remotos hasta nuestros días; la idea de comerciar mercancías no se gestó en América sino que trajeron los españoles, para luego gestarse en cuestiones políticas de la Corona, el establecimiento de la Hacienda Real era precisamente la de crear tributos y controles territoriales de tráfico comercial de la época, obviamente dio origen al nacimiento de estratos sociales arraigadas en el mercantilismo europeo y su expansión continental.    

El contrabando es un fenómeno criminológico de alto contenido social que ya existe una ciencia que se encarga de estudiar todos los aspectos que forman parte de eses tipo de conductas. Claro, estamos hablando de la “criminología”, se trata de un conocimiento que engloba aquellos elementos de la sociología, el derecho y la psicología que están asociados con la criminalidad. La criminología intenta comprender como un hecho aislado, un crimen concreto y, paralelamente estudia la criminalidad como expresión de una sociedad. Sin embargo, el problema del contrabando en su expresión pura es la manifestación de la conducta humana, es decir hablamos del entorno social del individuo-elemento sociológico- con el derecho implica que tal conducta infringe la norma jurídica y, por último, la psicología la que describe por qué ciertas conductas del individuo se relacionan con la comisión de delitos que a pesar ser prohibidas se inclina por cometer.    

Hay que tener en cuenta que la seguridad es una de las necesidades humanas básicas, pues sin ella resulta muy difícil llevar una vida normalizada y esté conforme al orden social constituido. Es esta la razón por lo que los Estados intentan combatir el aspecto que más altera la seguridad nacional, lo fue en la época colonial, durante la República y hasta el siglo XXI en que vivimos, y ese aspecto es la “criminalidad” mientras no se supere o al menos disminuir su índice seguirá siendo el talón de Aquiles para la sociedad actual, un verdadero problema político-social; Incluso se puede afirmar que una sociedad es avanzada cuando sus índices económicos, de salud y de seguridad se encuentran dentro los parámetros razonables.

En las últimas décadas ha surgido un nuevo concepto: la criminalidad organizada. No se refiere simplemente a grupos mafiosos tradicionales, sino que también incorpora la idea de crimen como una realidad global. De hecho los cuerpos de seguridad de las distintas naciones cooperan conjuntamente para luchar contra el crimen organizado.  

CAPÍTULO III

EL CONTRABANDO SU VINCULACIÓN CON CORPORACIONES INTERNACIONALES EN DESMEDRO DE LAS ECONOMÍAS NACIONALES

Venimos sosteniendo, el contrabando-acto ilícito- considerado como un fenómeno social a través de los siglos va en constante crecimiento como dije muchas veces que no está al ritmo del avance de la legislación de las normas jurídicas debido al aparato burocrático del Estado. Existen dos etapas que nos permitirán identificar este fenómeno social de esencia criminológica:

-Herencia colonial. No cabe la menor dudad que el contrabando en América fue un apetecido negocio a base del fraude impositivo, no tanto así de los recursos naturales ni en la disponibilidad de la mano obra, sino en la cuestión institucional del régimen colonial. En otras palabras el carácter arbitrario de los regímenes coloniales, la discreción de las autoridades, la resistencia de la esclavitud y del sistema de castas, mantenían viva la amenaza de insurrecciones y desórdenes. Los costos en las colonias españolas eran significativamente más altos que en las británicas, en parte debido a las normas ibéricas, la falta de derechos de propiedad bien definidos, sistemas judiciales ineficientes y corruptos; el sistema tributario colonial se basaba en pesadas regulaciones, monopolios y licencias de comercio. Eh aquí, lo curioso, los poderes coloniales a cambio ofrecían pocos bienes públicos, es decir no invirtieron en la educación y servicios sociales al contrario dejaron en manos de la iglesia católica, tampoco realizaron inversiones en la infraestructura más bien dejaron en manos de corporaciones comerciales, los consulados de comercio.

-Herencia de la independencia. Las batallas y guerras estuvieron relacionadas al proceso de América hispana, guerras civiles iniciales como las que enfrentaron los ejércitos libertadores durante la independencia. La resistencia imperial fue mayor, la radicalización republicana e independista de las élites fue mucho menor, en los centros de la economía colonial donde se encontraba la mayor parte de población indígena y que estuvieron dominados por el eje productivo de hacienda y la minería de exportación, incluso en zonas de predominio esclavista, es decir en regiones donde la presencia político administrativa del imperio era más fuerte y donde las élites coloniales predominantemente comerciales se sentían amenazadas por ambos sectores discriminados racial y socialmente. Obviamente en esos territorios, la lucha por la independencia avanzó rápidamente con contradicciones más fuertes, con costos sociales y económicos muy marcados.

En definitiva, desde el punto de vista económico la independencia ofreció dos ventajas por una parte el libre comercio y el acceso a los mercados internacionales de capital, que al largo plazo crearon oportunidades para el avance económico, pero también trajo consigo desventajas que más temprano que tarde problemas sociales y políticos que a su vez no pudieron ser superadas en el tiempo debido a que el contrabando se va acentuando en las nuevas castas sociales con vínculos políticos.

El contrabando de mercancías como negocio apetecido desde sus orígenes basado en la evasión impositiva, ha merecido la atención de los gobiernos republicanos; las  revoluciones y guerras por la independencia que reflejaba  entonces, los altos niveles de violencia, la inestabilidad política debido al nuevo orden económico mundial fueron caracterizándose con mayor fuerza. Es importante tener en cuenta con relación a las expectativas que cedían los procesos de la independencia respecto de la economía Latinoamérica tenía mucho que ver con los logros y limitaciones por consecuencia de la época colonial.

Actualmente, el contrabando siendo éste como problema social no ha dejado de ser un fenómeno criminológico con vínculos de grandes corporaciones internacionales bien estructurados que operan en conexión en los países de América Latina. No es para menos, el avance de la ciencia y la tecnología ha dotado también al crimen organizado una serie de recursos para la comisión del delito, cuyos beneficios en manos de una minoría en perjuicio de las economías nacionales. Se tiene como ejemplo, el comercio ilegal de mercancías adulteradas en el rubro de medicamentos que en el pasado reciente se descubrieron fábricas clandestinas en diferentes países. Por otra parte, la criminalidad del contrabando asociado con el narcotráfico en las fronteras tripartitas se acentúa con mayor presencia y, las aduanas muchas veces son rebasadas en cuanto al control de las fronteras terrestres, marítimas, etc.       

CAPÍTULO IV

RESPONSABILIDAD DE LA SOCIEDAD CIVIL CONTRA EL CONTRABANDO

A partir de los antecedentes históricos este fenómeno criminológico ha calado profundamente en las sociedades de América Latina, más aún el “contrabando” si bien era la forma de evadir los impuestos para la Corona al inicio, sin embargo la expansión territorial ha sido de prioridad para el imperio colonial.

En pleno del siglo XXI el comercio de bienes de importación y exportación logró alcanzar niveles insospechados, inicialmente los Estados modernos en su incipiente organización política y jurídica, el contrabando paulatinamente como delito se configura en los Códigos Penales que más tarde sería la autonomía del Derecho Aduanero la encargada de estudiar el contrabando como un fenómeno antijurídico con el gran aporte de la doctrina de diversos juristas. En este estudio breve digo esto porque el contrabando es el eje principal el motivo que me lleva a enfocar desde tres puntos de vista. Primero, la criminalidad del contrabando como un fenómeno social; Segundo, el hecho antijurídico del contrabando; y, Tercero la responsabilidad de la sociedad civil.

-La criminalidad del contrabando como un fenómeno social. Los hombres intercambian no solamente los productos que los necesitan para consumo propio sino que va más allá y que parte de esa necesidad adquiere características culturales, es decir, su influencia en el comercio tiene necesidades de lucro o ganancias. El comercio transforma sociedades y a través del tiempo las convierte en élites con estrecho grado de vinculación con el poder político. En otras palabras, se podría decir que el contrabando visto como actividad lucrativa es la aspiración de una parte de la sociedad a mejorar su calidad de vida-involucra condición social-, siempre lo fue desde la época colonial; no significa que haya sido legal, lo que quiero decir, es que el contrabando como tal tiene un alto contenido social que la  ciencia penal no podrá resolver con la criminalización o la máxima penalización que es lo mismo. Eugenio Raíl Zaffaroni eximio maestro de la Criminología y Ex Magistrado de la Suprema Corte Federal Argentina, decía marcadamente al referirse a la penalización del delito, “…la criminalización es tarea de la ciencia penal,  sin embargo el problema del delito jamás resolvió el derecho penal, porque aquel es un problema social y cultural”.

Entendido, el contrabando como práctica casi normal por así decirlo fue en todas las colonias de Hispanoamérica y, que a través de tiempo se han vinculado entre la corrupción y el contrabando que permanecen hasta nuestros días; no es exagerado citar por  ejemplo, en el comercio del Río de La Plata del siglo XVII donde la corrupción siendo este un fenómeno masivo bien enraizado con los representantes de la corona y la oligarquía local. No hay duda alguna, la corrupción entendida como desviación social común aunque no precisamente normal no por eso significa que le sea permitida; pues lo es cierto es que para los funcionarios sabían perfectamente que el contrabando funcionaba así. Es decir, la burocracia en Hispanoamérica estaba bien emparentados con la corrupción, comercio ilegal, sobornos, cohechos, favoritismos y el clientelismo, etc. Es este el tema central del ensayo, el contrabando como un fenómeno del alto contenido social que vincularía más tarde en las elites de la oligarquía local después a escala trasnacional.                    

-El hecho antijurídico del contrabando. No debemos perder de vista que el contrabando específicamente entendido como un delito que proviene desde la época colonial y desde entonces solo ha ido adquiriendo distintas connotaciones y que me atrevo decir que está bien arraigado en nuestra sociedad.

El contrabando, fue adquiriendo la figura ilícita lentamente en cuanto a la naturaleza en los diferentes sistemas jurídicos de América Latina, su inclinación más a los delitos económicos afectan también al aspecto social, digo esto porque lo económico afecta al Estado, es decir a su funcionalidad pública. El Estado vive de los ingresos fiscales y, el contrabando impide la recaudación de los impuestos por la importación de mercancías a territorio aduanero nacional.

Bien, el delito de contrabando es un hecho contrario a la ley-algo que lesiona- el bien jurídico protegido, el objetivo principal es darle la protección el orden económico establecido por la norma jurídica y, pues implica también el aspecto social. El contrabando consiste en la introducción o extracción de bienes (mercancías) de un territorio aduanero con destino a otro territorio extranjero independientemente de los tributos aduaneros gravados. Y, la concurrencia de la conducta ilícita no solo afecta en cuanto al patrimonio del Estado, sino también a la industria nacional en lo fundamental a la economía nacional. De ahí, que el marco constitucional en un Estado democrático y social de Derecho determina los alcances de la punibilidad, sobre todo establece cuáles son los bienes jurídicos protegidos.

En el delito de contrabando no únicamente existe el bien jurídico protegido del orden económico sino la funcionalidad patrimonial de la administración pública que es la Aduana institución estatal. Cuando interviene en el ilícito un servidor público aduanero o una persona que ejerce funciones públicas se dice también que afecta al interés o bien jurídico de la fe pública depositada en dicha persona. Dicho en otras palabras, el contrabando no solamente se contrae a la afectación patrimonial del Estado sino también comprende a su deber de control del comercio internacional.

Resumiendo se puede afirmar que el contrabando produce un daño efectivo público, de ahí que el daño causado perjudica severamente al fisco cuando las mercancías son gravadas con el arancel aduanero, sin embargo pueden haber casos que no es el impuesto aduanero como elemento relevante del hecho punible sino más bien el que causa daño a la salud pública, al medio ambiente la seguridad interna y  externa del Estado, entre otros.            

-La responsabilidad de la sociedad civil. Eh aquí, el talón de Aquiles de la sociedad actual, que no deja de ser preocupante, siendo el contrabando un mal endémico y peligroso para las economías nacionales; lo fue para la Corona española, durante la independencia de América y la creación de las repúblicas y, aún en pleno siglo XXI el fenómeno del contrabando continúa siendo como la sombra del mal colectivo. Es posible desde la perspectiva de la acción ilícita misma realizar un estudio antropológico o un estudio más orientado a la criminología; sin embargo dejé abierta la posibilidad para un trabajo posterior porque las consideraciones que contempla el contrabando como delito son propio de la ciencia jurídica y su relación con otras ramas del derecho merece un estudio enteramente jurídico y especializado.  

Ahora bien, estos tres postulados son sufrientes por ahora para ubicar el delito de contrabando en el contexto social de los hechos históricos que sucedieron desde la conquista española, si analizamos con mayor énfasis el “contrabando” como un fenómeno social que transforma la condición económica de castas sociales donde el interés común casi siempre fue el acenso social y económico, sus vínculos con el poder político no son hipotéticos sino realidades históricas.

En la situación actual, cuando hago referencia a la “responsabilidad civil” quiero decir que la sociedad es tan responsable como los actores del delito porque en su generalidad se permite la concreción de la acción ilícita-compramos con facilidad mercancías producto del contrabando- la actitud permisiva hace responsable tanto al que vende como al que compra, como en el Derecho Penal, el cohecho activo y cohecho pasivo ambos responsables. No puede el Estado por si solo hacer frente a la criminalidad del contrabando sin la intervención de la sociedad civil, es un problema social-económico e incluso cultural; sin concesiones debemos erradicar definitivamente al menos reducirlo, es deber de todos y de todas si se quiere realmente el bienestar para la futuras generaciones del presente y del futuro.        


EPÍLOGO

El ferviente deseo de superar los males endémicos es una labor difícil en cuanto aquellos que adquieren efectos de connotaciones sociales y políticos desde la conquista territorial de los españoles, al parecer estoy seguro que el comercio fue la idea central de ciertas clases sociales burguesas europeas que más tarde dieron al surgimiento de los pensamientos y doctrinas liberales. Claro, para los españoles no era el contrabando un asunto principal de preocupación de sus políticas sino la expansión territorial, abrir una ruta entre Europa y la India rico en especias y sedas.

Por otro lado, el contrabando un delito de orden público por cierto apetecido por una minoría en detrimento de la mayoría social, un mal tan singular desde tiempos remotos provenientes del viejo mundo han engendrado con su mal llamada conquista española. Una conquista aniquiladora de culturas indígenas trajo consigo no solamente males sociales sino también crímenes de lesa humanidad que junto a la iglesia católica diezmaron comunidades integras. La corrupción otro de los problemas propios del viejo mundo, digo esto porque los Corregidores eran los primeros en implantar mecanismos de control arbitrario con el fin recaudar recursos para la Hacienda Real pero disminuido en sus montos para la corona española. La corrupción y el contrabando como hermanas gemelas las puse en la misma bolsa porque no hay contrabando sin corrupción, por eso son fenómenos sociales pueden si se quiere criminalizar o aplicar con penas máximas al delito la probabilidad de tener éxito es poca.

Es cuestión de cultura si se quiere reconstruir sociedades libre de prejuicios mejor si decidimos recuperar los valores sociales perdidos o sometidos a un sistema de dominación colonial que no solo vaciaron las riquezas del nuevo mundo sino también dejaron ese fenómeno social y criminológico maligno que hasta el día de hoy silenciosamente causa daño a nuestra América Latina.

“La división internacional del trabajo consiste en que unos países se especializan en ganar y otros en perder. Nuestra comarca del mundo que hoy llamamos América Latina; fue precoz: se especializó en perder desde los remotos tiempos en que los europeos del Renacimiento se abalanzaron desde el mar y le hundieron los dientes en la garganta”. Eduardo Galeano

sábado, 15 de mayo de 2021

AL PÚBLICO LECTOR



BIENVENIDOS 

A los nuevos visitantes del PORTAL JURÍDICO ADUANERO y TU GUÍA LEGAL PANAMÁ. 

Enlace:  https://online.pubhtml5.com/apth/wvei/

AL PÚBLICO LECTOR


ENTRE LA CULTURA Y LA INFORMACIÓN 

El constante devenir de la historia hace del mundo de hoy una fuente interminable de sucesos unas más criticas que otras, en el plano social, económico y político sobre todo en el ambiente cultural. La cultura entendida como todo un sistema de hechos que a través del tiempo y en el espacio sufren transformaciones enormes del cual la humanidad es el protagonista principal de esos cambios. Mientras que la información viene a constituir como un mecanismo de influir o persuasión con sus propias particularidades, posiblemente frágiles a actos serviles o intereses de acomodo. Sólo la madurez social y moral puede ser capaz de afrontar el desequilibrio de alto riesgo y devastador de civilizaciones integras.  

"SÓLO LA CULTURA NOS HARÁ LIBRES Y DIGNOS".      

jueves, 15 de abril de 2021

AL PÚBLICO LECTOR


René Barrera Ojeda, autor de los libros digitales Vol. 1-2 Edición 2021 de COMERCIO INTERNACIONAL Y ADUANAS Teoría y Práctica-Comentado., en esta oportunidad nuevamente pone al alcance del público lector y para todos y todas quienes deciden preparar un proyecto de superación personal y profesional no como posibilidad alternativa sino como una necesidad imperiosa frente al desafío del mundo global digitalizado donde se hace cada vez más exigente el conocimiento especializado en el comercio internacional de bienes y servicios.

El hombre es el protagonista principal de todos los tiempos de la historia a él se deben los grandes avances de la ciencia y la tecnología, a través del conocimiento logró superar ciertos fenómenos de quietud y conformismo. Puede haber pandemias y las que quieran, pero el comercio continúa con su labor dinámica de proveer al mundo lo que necesita, y para ello es preciso formular nuevas ideas y proposiciones que permitan mejorar sus condiciones de vida.

   

jueves, 14 de enero de 2021

LA GLOBALIZACIÓN Y EL MODELO ECONÓMICO NEOLIBERAL, SU IMPACTO EN LA ADMINISTRACIÓN DE JUSTICIA DE AMÉRICA LATINA DEL SIGLO XXI

Lic. René Barrera Ojeda, Consultor de Comercio Internacional ex-docente académico, autor de diversas obras escritas de Comercio Internacional y Aduanas; artículos publicados en la revista JURISTA de Xalapa Veracruz, México; GUÍA LEGAL de Panamá; Fundador del PORTAL JURÍDICO ADUANERO (http://clacibol-derecho.blogspot.com/) de Bolivia Estado Plurinacional.      

EXORDIO

El mundo se halla convulsionado íntegramente por acontecimientos fácticos de carácter político, económico, religioso, emergencia sanitaria, ausencia de valores y principios morales y éticos, los seres humanos desde hace tiempo afrontan numerosos cambios en su forma de vida, mucho más con la paralización del planeta por la ya bien conocida pandemia COVID 19.

La globalización como tal no tendría significación alguna sin la contextualización en un marco general a partir de sucesos históricos de relevancia, a las futuras generaciones debemos proporcionarles los medios necesarios para una mejor proyección de vida y, por eso, es preciso proteger los recursos naturales, así como el eficiente aprovechamiento y administración de los recursos minerales, recursos hidrocarburíferos, recursos hídricos, la preservación del medio ambiente, la vida animal y vegetal. Por otro, una legislación que brinde y garantice el acceso a la vivienda, la soberanía alimentaria, la estabilidad laboral, la educación y el respeto absoluto de los derechos humanos universalmente reconocidos, para el “vivir bien”. Sin duda, el modelo neoliberal de la globalización agudizó la desigualdad social con evidentes muestras inobjetables de acumulación de riquezas y de poder concentrados en pocas manos y grupos de élite identificados-neocolonialistas-oligarquías locales en alianza con las transnacionales, mientras que millones de seres humanos que escasamente pueden obtener ingresos ínfimos para subsistir en condiciones paupérrimas.

No es exagerado percibir que la globalización o viejo capitalismo se torna muy compleja y tediosa coyunturalmente, América Latina seguida por el continente africano, llevan la peor parte de su historia. En el entendido que las prácticas de colonización jamás se erradicaron por completo más al contrario emergen nuevos modos de neocolonización, y cada espacio de sus territorios es disputado por las grandes potencias para explotar los recursos naturales desconociendo a los verdaderos dueños de dichos territorios, a través de despojos sistemáticos, explotación y saqueo de sus riquezas.

Nuestra América Latina es expropiada de sus recursos naturales con el apoyo de los gobiernos de turno y dictaduras-fascistas en combinación con los de la derecha conservadora local como ocurrió en Bolivia (2019) consumado el golpe de Estado en complicidad de las fuerzas armadas y la policía nacional, que irrumpió el orden constitucional. Vale decir, por desgracia en la región latinoamericana se ha sumergido en una nueva etapa de políticas neoliberales, que provocan severos daños sociales vinculados al tráfico de drogas, movimientos migratorios, racismo y discriminación de los pueblos originarios, lo que a su vez ha desatado un estallido social en varios puntos del subcontinente, poniendo de manifiesto la inconformidad de la mayor parte de la población con la precariedad e injusticia galopante.

Pues bien, esa compleja red de fenómenos históricos no es para menos, permite visualizar por así decirlo, que todo habitante latinoamericano desde el ejercicio habitual de su actividad profesional realice estudios de oficio y procure incentivar reflexiones profundas acerca de la historia de América Latina, tanto del pasado, presente y futuro, es cuestión moral saber de nuestra historia para después deparar el camino a seguir de las futuras generaciones de esta parte del planeta. Por cierto, no hay nada que envidiar con los del viejo mundo porque en América Latina se tienen filósofos, historiadores, sociólogos, economistas y juristas eximios en diversas áreas de la ciencia académica que contribuyen para la patria grande y latinoamericana.    

En el presente trabajo, por cierto, traté de resumir algunos cabos sueltos basado en un contexto de profundas reflexiones unas más sensibles que otras, debo admitir lo que la historia es capaz de dotarnos de enormes instrumentos que a través del conocimiento puede permitirnos descubrir nuestra identidad, velando siempre por el respeto esencialmente humano. Los problemas sociales y sus consecuencias que hoy América Latina afronta no es cuestión accidental, fue planificado arteramente desde el núcleo del capitalismo decadente, a eso hay que sumarle la gran “plandemia” del COVID 19 creado en laboratorio. El problema no es la globalización, sino el modelo neoliberal adoptado y puesto en práctica es extremadamente inhumano, de carácter excluyente y explotador que concentra y controla la explotación de los recursos naturales y su administración en pocas manos conjuntamente con las grandes corporaciones transnacionales.

Finalmente, el orden estructural del modelo neoliberal apoyado con las políticas del Consenso de Washington (1989) sobre América Latina, logró complementar con reformas de orden jurídico vinculado a intereses foráneos, es decir en los sistemas jurídicos, concretamente el derecho inclinó la balanza de la justicia en favor de los grupos de poder político y económico, tanto nacionales y extranjeros; se tienen antecedentes históricos que en Bolivia los contratos de concesiones petroleras se redactaban en los EE.UU de Norte América en la década del (90 al 2000) en pleno auge del neoliberalismo, ciertas leyes se redactaban en el exterior y solamente se debía traducir para después aprobar en el congreso nacional. El Estado en muchas circunstancias defiende intereses corporativos de las transnacionales imponiendo un régimen dictatorial y el desconocimiento de los derechos humanos.

En definitiva, se trata de un texto que vislumbra con claridad el nuevo escenario latinoamericano donde los derechos humanos universales han sido y aún son vulnerados sistemáticamente, pues se requieren acciones correctivas inmediatas, y precisamente no es que se tenga temor a la globalización sino a los actores del capitalismo detractor y excluyente, se quiere de una globalización controlada y más humano e incluyente con justicia social sin discriminación ni racismo e intolerancia.   

EFECTOS DE LA GLOBALIZACIÓN EN AMÉRICA LATINA

El modelo neoliberal se arraigó profundamente en nuestras sociedades y en su economía desgraciadamente, así como su categórica dependencia de capitalismo del sistema financiero internacional y de las poderosas transnacionales. En otras palabras, significa que el neoliberalismo debemos comprender en su real dimensión a fin de no equivocar su concepción básica de dominación de unos cuantos en detrimento de las mayorías, claro está el impacto en la globalización. Pues me atrevería, a interrogar si la ¿globalización es o no constructiva? La respuesta es del autor Zygmunt Bauman en su obra “La globalización”. Fondo de Cultura Económica de Argentina, Bs. As, 1997: “La ‘globalización’ está en boca de todos; la palabra de moda se transforma rápidamente en un fetiche, un conjuro mágico, una llave destinada a abrir las puertas a todos los misterios presentes y futuros. Algunos consideran que la ‘globalización’ es indispensable para la felicidad; otros, que es la causa de la infelicidad. Todos entienden que es el destino inexorable del mundo, un proceso irreversible que afecta de la misma manera y en idéntica medida a la totalidad de las personas. Nos están ‘globalizando’ a todos; y ser ‘globalizado’ significa más o menos lo mismo para todos los que están sometidos a ese proceso.”    

Si entendemos que la globalización es el proceso integrador de culturas no estaría equivocado, a estas alturas de lo que va el siglo XXI en el planeta tierra ya nada es autónomo, estamos globalizados o englobados llámese como quiera, la ciencia y la tecnología informática ha incursionado en todos los ámbitos del humanismo. Pues, la globalización se ha convertido en un verdadero fenómeno de profundas transformaciones, en muchos aspectos de carácter cultural de las sociedades, en especial en América Latina de alguna manera se observan desde hace mucho tiempo formas distintas de vivir; como sostuvo Joseph Stiglits, “son influencias externas que hacen cambiar a los individuos y la toma de decisiones de los Estados”. Mejor aún, afirma el autor Giovanni Sartori (1998) Homo videns La sociedad teledirigida. Edit. Taurus: “Nos encontramos en plena y rapidísima revolución multimedia. Un proceso que tiene numerosas ramificaciones (Internet, ordenadores personales, ciberespacio) y que, sin embargo, se caracteriza por un común denominador: tele-ver, y, como consecuencia, nuestro vídeo-vivir.”

La globalización no es el problema sino el modelo económico adoptado, de ahí que para los defensores del neoliberalismo tratan de justificar el modelo como una estrategia de desarrollo de implementar la estabilización macroeconómica y las reformas estructurales como la liberalización o llamada también la desregulación de mercados, desde luego los procesos de privatización o capitalización de los recursos naturales y de las empresas públicas. Para precisar con exactitud, en América Latina tuvo mayor impacto y muchos de los gobiernos de corte liberal dieron estricto cumplimiento el mandato del Consenso de Washington de donde emanan las órdenes del capitalismo hegemónico. El efecto de la globalización con la receta del modelo neoliberal, era de mantener la estabilidad de los precios de la economía con el objetivo de que puedan tomar decisiones los capitalistas en lo futuro la inversión a largo plazo, de esta manera evitar el impacto menos volátil. Por cierto, es primordial controlar de las cuentas públicas ya que son la causa principal del déficit público con la consecuente inflación de las economías, esta experiencia es generalizada en la región, por ejemplo, en el caso de Bolivia antes del gobierno de Evo Morales, las políticas neoliberales del gobierno se tomaban las decisiones con la participación del Embajador de los EE.UU. en las reuniones del gabinete ministerial de entonces.  

Las reformas estructurales tienen por finalidad incrementar el rol que desempeña el mercado y la regulación de los precios, por ende, el equilibrio de la economía y su objetivo es aplacar cualquier intento de posibles distorsiones producidas por gobiernos progresistas que ya estaban emergiendo en la región. Según los defensores del neoliberalismo, es que la economía de mercado funciona mejor manteniendo los precios que dará resultado un ambiente de trabajo competitivo, con la promesa de que la producción aumentará y así como los factores de producción y, de esta manera el crecimiento económico. 

No cabe la menor duda, los efectos de la globalización y su privilegiado modelo neoliberal no pudo pasar inadvertido en América Latina, millones de personas empobrecidas, una clase media agobiada por la crisis económica galopante del sistema capitalista depredador de la fuerza laboral, y ante la inminente aparición de una pandemia anunciada de Bill Gates multimillonario, en su afán de cambiar el nuevo orden mundial; no es para menos, la anunciada expresión dantesca de Chistini Lagarde, Exdirectora Gerente del FMI) Informe: LOS ANCIANOS SON AMENAZA PARA LA ECONOMÍA. Washington-EUA-AGPROG (07-07-2015) “…el problema es que ahora la gente vive mucho”, lo que esta señora quiso decir, hay que reducir la esperanza de vida en los países en los países desarrollados, vale decir, quitar el dinero a los pobres, a las clases humildes y ancianos, asignándoselos a las oligarquías bancarias. Eh aquí la respuesta esperada del magistrado de la CIDH, Eugenio Raúl Zaffaroni que decía: “…lo de la pandemia no es más que un plan de terrorismo financiero inventada por las grandes corporaciones transnacionales”. La canadiense Naomi Klein en su libro “La Doctrina del Shock El auge del capitalismo del desastre” (2007) edit. Paidós, sitio web: www.nao-miklein.org obra que deja en evidencia el negocio sucio del neoliberalismo de desmantelar el Estado en favor de fuerzas del mercado por EE.UU. y fragmentar cuando estos se resistan a los intereses para la explotación de recursos naturales y financieros.

Nada hay más vergonzoso que la mentalidad de los amos del sistema financiero, poner de rodillas a la humanidad entera donde mueren los pobres-los que no tienen acceso a la salud-menos la tendrán los medios de sobrevivencia. El efecto del modelo económico es el nuevo orden mundial-un mundo digitalizado o virtual en el cual los sistemas jurídicos asumirán profundas transformaciones que influirá en la vida de los humanos, ya todo es digital “virtual”. Sin duda, la globalización constituye un fenómeno de contenido económico, social, cultural y también jurídico, podemos afirmar desde el punto de vista descriptivo como un hecho inminentemente social.

Comparto plenamente con la afirmación del autor Carlos Morales Peña (2008) Entrevista con la globalización. Edit. PLURAL “La caída de las economías latinoamericanas son ejemplos de lo devastadora que ha sido la globalización para la región. La crisis de la deuda en los ochenta, que se inició con el desplome de las monedas, mostró la fragilidad de los Estados Latinoamericanos frente a este sistema internacional.”

ENTORNO GLOBAL DE LOS SISTEMAS JURÍDICOS, SU INEFICACIA EN LA VIGENCIA DEL ESTADO DE DERECHO

Realmente la globalización causa un impacto transformador histórico que abarca todos los aspectos de la sociedad humana, en sus modos de relacionamiento social, político, religioso y cultural que después de todo se integran diariamente, así de social es el hombre. Es decir, este fenómeno se presenta como algo natural y que se va produciendo progresivamente incluso espontáneamente, otras veces la relación se da entre sociedades organizadas con cierto nivel de estamento algo así como una imposición desde los centros de poder. En un estudio realizado por Boaventura de Sousa Santos y Ulrich Beck respecto de la globalización dicen que hay dos formas de globalización, una globalización consensuada y la otra globalización impuesta; planteamiento con el cual estoy plenamente de acuerdo, cualquiera sea la forma de globalización el fin es siempre el mismo fenómeno de la integración de culturas.

“Todo progreso tecnológico, en el momento de su aparición, ha sido temido e incluso rechazado. Y sabemos que cualquier innovación molesta porque cambia los órdenes constituidos. Pero no podemos, ni debemos generalizar. El invento más protestado fue, históricamente, el de la máquina, la máquina industrial. La aparición de la máquina provocó un miedo profundo porque, según se decía, sustituía al hombre”. Ibídem.

La globalización, cuyo impacto no se da únicamente en el campo económico sino también en el ámbito jurídico a partir de la conformación de los Estados y de su soberanía a través del ordenamiento legal que es la Constitución Política del Estado. Además, la globalización para América Latina es impuesta por el modelo neoliberal con fuerte presencia del capitalismo del occidente que influyó en los procesos de integración como aquel del abortado proceso del ALCA. 

La otra manifestación de la globalización, la que denominamos “impuesta” de corte neoliberal, tiene también un alto contenido político y está vinculado con propuestas de desarrollo creadas por iniciativa de los grandes centros de poder, países y organismos multilaterales, que pretenden imponer, desde su visión, planes de desarrollo para los países periféricos que dependen en sus políticas de estos centros de poder. A partir de 11-S la imposición de normas jurídicas de control o llamada de seguridad dio como resultado la incertidumbre generalizada en la sociedad mundial, vale decir, esa imposición global de normas del capitalismo occidental dio carta blanca para invadir Irak y Afganistán.

En cuanto al Estado de Derecho en estos últimos tiempos dejó entrever una marcada disminución efectiva de los derechos humanos, estando aún los países de América Latina en procesos de consolidación de vida democrática, sin embargo, de un tiempo a esta parte se dio un giro histórico en la región con el resurgimiento de ciertos grupos de poder conservador aliado con las oligarquías locales con las transnacionales se ocuparon de coartar gobiernos progresistas. La ineficacia de sistema jurídico en la región poco y casi nada fue su participación, en pocas palabras la acentuada lentitud de justicia para los pobres solo queda en el tapete de la historia del Derecho; las élites de poder de cualquier forma tienen que proteger sus intereses y, mientras que de los pobres duermen en el sueño de los justos. Ahí se evidencia que la globalización no es más que una plataforma de salto convencional donde el neoliberalismo hace el papel de fenómeno devastador de los derechos humanos y en defensa de los intereses de poder hegemónicos del capitalismo decadente.

La globalización y su modelo neoliberal ha puesto en indiscutible evidencia de que la JUSTICIA tiene precio a la que solamente puede alcanzarla la clase elitista de poder locales y las grandes corporaciones que manipulan los sistemas jurídicos de acuerdo a sus conveniencias e intereses. Los doctrinarios ortodoxos tales parecen haberse esfumado de la palestra del derecho y prefieren callar o guardar silencio, ¿cuál es la razón del silencio vergonzoso?, la historia se encargará de juzgarlos en el momento histórico.

El Estado de Derecho es condición esencial de todo Estado civilizado respetuoso de los derechos humanos, no es propiedad de ningún jurista o sistema jurídico existente para que se incline a los intereses antojadizos de las clases de poder, contrariamente el estado de derecho cobra eficacia en plena la vigencia de vida democrática de los pueblos. Por eso, la globalización posiblemente no sea el mal de la enfermad sino es el modelo de corte liberal como el remedio peor que la enfermedad.

“Por tanto, es evidente que el problema no es la globalización en sí misma. Más bien, las dificultades surgen de la falta de mecanismos eficaces que le den su justa dirección. La globalización debe insertarse en el contexto más amplio de un programa político y económico ordenado al auténtico progreso de toda la humanidad. De este modo, servirá a toda la familia humana, no beneficiando sólo a unos pocos privilegiados, sino promoviendo el bien común de todos. Así, el verdadero éxito de la globalización se determinará en la medida en que permita a toda persona gozar de los bienes básicos: la alimentación, la vivienda, la educación, el empleo, la paz, el progreso social, el desarrollo económico y la justicia. Este objetivo no puede alcanzarse sin la guía de la comunidad internacional y una adecuada regulación por parte de las instituciones políticas de todo el mundo”. Juan Pablo II.

EPÍLOGO

América Latina se halla inmerso en trascendentales cambios debido a la globalización impuesta por el imperialismo del norte y sus aliados, la condición extrema de la pobreza de millones de personas son el resultado nefasto de la política neoliberal adoptado como modelo económico. Es probable y es posible que la globalización encuentre asidero si considera que la globalización no sea lo que hasta ha demostrado en el planeta, el neoliberalismo convirtió al ser humano primero en capital humano, y después en acérrimos consumistas y dependientes del modernismo tecnológico. No es por nada, con la presencia de los medios de comunicación bien pagados económicamente al servicio de los intereses de las grandes corporaciones transnacionales, explotadores de los recursos naturales en favor del capitalismo devastador, fueron promoviendo estratégicamente o más bien haciendo creer a la sociedad, que el mercado es el que decide y que el Estado es pésimo administrador.

La globalización es irreversible donde ya nadie escapa a esta realidad, sin embargo, de la globalización se puede hacer un verdadero fenómeno de transformaciones en favor del humanismo y del vivir bien, sin desigualdad, racismo y discriminación, donde el concepto de “capital humano” es inadmisible porque son personas con sentimiento y emociones. El respeto de los derechos humanos no sea un mecanismo de la demagogia de los políticos inmorales atrincherados e instruidos por el imperio que se llenan la boca de democracia, pero que pisotean los derechos fundamentales de las personas reconocidos universalmente, el Estado de Derecho solo es posible con auténtica democracia participativa y con justicia social incluyente. La globalización cuyo impacto en los sistemas jurídicos en América Latina debe estar al servicio de la comunidad integral pluricultural y cumplir de manera eficiente la administración de justicia. No se trata de temer ni esquivar los efectos de la globalización porque ya se convive con ella desde hace tiempo, debemos promover e inculcar los valores y principios morales a las generaciones del presente y del futuro, orientados a recuperar todo aquello que se ha perdido como seres humanos. Rescato lo dicho por Naomi Klein: “las corporaciones mediáticas, especialmente, los canales de televisión son máquinas de generar miedo. Por eso que la concentración de los medios para el proyecto neoliberal es tan importante”. Y, solamente con cultura podremos afrontar la cruda realidad que hoy vive nuestra América Latina, debemos leer de manera constante nuestra historia para no caer en errores históricos. Podemos ser libres y dignos si descolonizamos nuestras mentes adoctrinados por corrientes de pensamiento foráneos.          

Ver texto completo de la revista digital:  https://online.pubhtml5.com/apth/byqr





AL PÚBLICO EMPRESARIAL

 


lunes, 11 de enero de 2021

AL PÚBLICO LECTOR


Vamos y debemos seguir de pie a pesar de todo, la cultura no tiene fronteras que lo detenga y al final del túnel hay una luz de esperanza, de vida que vislumbrará las futuras generaciones. 

Enlace:   https://online.pubhtml5.com/apth/byqr/



LA CERTEZA JURÍDICA NO DEBERÍA DEPENDER DEL COLOR POLÍTICO EN TURNO, SINO CONSOLIDARSE COMO UNA VERDADERA POLÍTICA DE ESTADO

JOSE VICTOR RODRÍGUEZ BARRERA Con más de tres décadas de ejercicio profesional, José Víctor Rodríguez Barrera se ha consolidado como uno d...